ART#10. JUICIO DE LOS 7 DE CHICAGO. REDACCIÓN.
La película va a retomar una serie de hechos
suscitados en la ciudad de Chicago en el año de 1968. En la Ciudad de los
Vientos se realizaría la Convención Nacional del Partido Demócrata, lo que
provocó que varios grupos y organizaciones civiles provenientes de todo el país
decidieran moverse a dicha ciudad para realizar una serie de protestas
encaminadas a pedir el final del conflicto bélico que los Estados Unidos
sostenían en Vietnam. Y aunque el fin era el mismo, cada uno de esos grupos
tenía métodos diferentes de entender la protesta y de llevarla a cabo.
Aparecían, entre otros, los estudiantes moderados
versus los hippies militantes adoradores del “peace and love”. Las
protestas derivaron en una serie de incidentes violentos que a su vez dieron a
lugar a un juicio a los líderes de diferentes organizaciones en el que se incluyó
a Bobby Seal, líder de las llamadas “Panteras Negras”, quien no estuvo
involucrado en los incidentes. Los cargos eran conspirar en contra del
gobierno de los Estados Unidos, encabezado en ese entonces por el conservador
Richard Nixon. Los siete -más Seal- llevados a juicio fueron asistidos por
abogados “pro bono”, los cuales tuvieron que batallar en contra de un juez
prejuicioso y que simpatizaba con las causas conservadoras esgrimidas desde la
Casa Blanca.
Es en lo anterior en donde recae la pertinencia de
la película. Sorkin no tiene empacho alguno en tomar una posición ante los
hechos que relata. Para él todo el juicio solamente es una forma para demeritar
a un movimiento que buscaba revertir las políticas bélicas norteamericanas; por
lo tanto, el filme es una muestra de cómo las instituciones pueden ser
utilizadas por el gobierno para tales fines. Cuando el Fiscal Schultz (Joseph
Gordon -Levitt) es llamado para hacerse cargo del proceso se le hace una
advertencia: tenía que ganar el juicio para dar un golpe de autoridad, para
demostrar que quienes pedían el regreso de los combatientes en Asia eran en
realidad una amenaza para la seguridad nacional.
Luego entonces, se trataba de convertir el proceso judicial en un
instrumento de propaganda para el ocupante en turno de la Casa Blanca. Además
hace hincapié en las mentiras que puede utilizar la autoridad para defender el
comportamiento de la policía, en un momento en el que las actuaciones recientes
de los cuerpos de seguridad en Estados Unidos en contra de las minorías ha
tomado tintes racistas y fatales, The Trial of the Chicago 7 mostrará
que la utilización de la policía en contra de las mismas es un componente
frecuente en la historia moderna de los Estados Unidos.
El Juicio de los 7 de Chicago es una película intensa, llena de momentos escritos y filmados con suma inteligencia.
Es un filme que al retratar un momento inscrito en el pasado, está presentado
un espejo para que la sociedad del presente pueda reconocerse y entender que la
coyuntura que hoy existe en los Estados Unidos –y en buena parte de Occidente
con el crecimiento de los partidos de ultraderecha– sigue inscrita en una serie
de prejuicios, de actos discriminatorios que siguen provocando situaciones
injustas con la anuencia de instituciones que deberían estar ahí para proteger
los derechos humanos y las garantías que permiten la convivencia, el desarrollo
y la felicidad tanto individual como colectiva. La película está disponible en
Netflix.


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